También de olvidos estamos hechos.
Los y lo que olvidamos, los y lo que nos olvidó. Lo que nos olvidamos de olvidar.
Cosa rara el olvido.
Más cuando llega así sin avisar, o cuando te deja y nunca llega. Ahora a mí me tiene abandonada, no quiere venir, así como un capricho, no me da tregua, no me deja olvidar.
Así que acá estoy, con unos ojos que no son míos y una sonrisa cargada a mis espaldas, con todo un ÉL al hombro. Y todo porqué el olvido no aparece.
No aparece, para mi claro. Porque a él, a él ya le llegó.
Pasó como un viento y borró mi nombre, y lo que quedaba de mí. No sé salvó ni esa tarde en la plaza, ni los besos y la comida en la terminal.
Ni esa noche de frío y viento, abrazos y besos, plaza y feliz cumpleaños. Nada de eso.
O quizá si, el frío quedo; ahí en los huesos, y acá a mi lado.
Cosa rara el olvido.
Igual, yo lo sigo esperando, dicen que tarde o temprano llega.
Espero que no le quede un camino largo, que venga con buenas historias, con unos mates calentitos y música para compartir. Y que no se olvide, mi olvido de traer un bolso grande; es que todo él ocupa mucho espacio, y la espalda no deja de doler, eso yo lo sé.
Y también sé, que cuando llegue el olvido vamos a ser buenos amigos. Incluso en esos días en que extrañe esos ojos que no eran míos, incluso en esos días en que no recuerde esos ojos que no eran míos.
Que no eran míos, que no me acompañan, que ya no me abrazan. Pero que van a ser parte de mi olvido, y entoces también parte de MI. De algo que fue y no fue, de algo que me olvidé (y de eso no me olvido más).
Que cosa rara el olvido,
porque hace mío esos ojos que ya no me ven.
Que cosa rara.
Sofia.
" (...) Y la vida siguió,
como siguen las cosas que no
tienen mucho sentido,
una vez me contó,
un amigo común, que la vio
donde habita el olvido(...) " Sabina.
"No se trata sólo de tu voluntad
dale tiempo al tiempo" Fito.
domingo, 25 de julio de 2010
jueves, 15 de julio de 2010
" (...) Empaparnos el alma, la camiseta. Inundar las veredas y los paseos, y salvarnos a nado, de nuestro llanto (...). " Oliverio Girondo
Rara vez lloro.
Si, sobretodo si se trata de cosas reales (me permito usar el termino real, con lo complejo que es), porque para llorar por películas, propagandas o series soy buena. Con eso no tengo problemas, es más puede ser en tiempo récord.
Pero después, nada che, nada.
Y claramente, no es que no me pasen cosas, no es que no sienta, no se trata de que la vida no me deje caer pianos en la cabeza y esas cosas, no créeme: para nada.
Rara vez lo cuento también.
No sé porque, como si eso me transformara en algo que no quiero ser,como si la ausencia de agua y sal hablarían de una falta de mirada crítica, de sensibilidad, de ternura, de vida.
Claro está ahora, no me enorgullece no llorar, eso no.
Y eso porque hace mucho que entiendo que la fortaleza no pasa por no derramar lagrimas, claro que no; y yo me sé lo suficientemente fuerte.
Por eso hoy en lugar de llorar,cree este blog, hoy lo cuento también, lo grito: rara vez lloro, casi nunca, te sorprenderías con un par de ejemplos, uno en especial.
Quizá esta es mi manera de llorar, debo estar llorando mares o ríos enteros. En este mismo momento, inundo el teclado, la pantalla y la habitación también.
Sofia.
"Canta cuando hay que cantar,
y llora cuando hay que llorar
y es que cantando lloras de todas formas te da igual" ♪♪
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Marta Gómez.
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