martes, 14 de diciembre de 2010

las siete puertas sagradas de tu santuario.


Eramos dos extraños y así fue como empezamos.
nos miramos una vez, nos miramos dos y tres
dijimos muchas palabras,
pero nunca esas todas juntas
nos miramos gritándolas, nos miramos declarando, besando.
después, un abrazo y un silencio .
Punto de partida que es llegada.






quiero soltarme y acariciarte mientras decimos chau..

miércoles, 24 de noviembre de 2010

de abajo arriba, de arriba abajo

para sumar al texto "Lo que viene siendo" y leer desde dónde se prefiera.


es lo que es
lo que no es.
eso también es
de quién es?
además de nuestra
cuántos son? cuántos somos?

martes, 9 de noviembre de 2010

el mismo que viene siendo

Todo está determinado, o quizá merece un análisis más profundo: no cada movimiento pero si su resultado final.

Parece que el final de esta historia ya está escrito y esta afirmación no nace de mi cobardía de cansancio o de frustración; simplemente es el descubrir una certeza, macabra, pero real.
Por que sabes, no creo que se trate de nosotros dos y de lo que hicimos, lo que dijimos y lo que no. No creo que se trate de mi miedo, de mis ganas ni tus palabras.

Es algo más grande, más antiguo. Estamos acá en este plano repitiendo una historia que no es sólo nuestra, que ya fue actuado, vivido en otros planos, en otros tiempos, y es que en este mismo tiempo, tampoco somos los únicos, hay varios vos y yo.

Esta es una idea que vengo madurando hace tiempo, pero lo supe el otro día cuando leía a Tomás y hablaba con Renata.
Ellos ya están más cerca del final, ya están llegando, les queda poco y los vemos.

El resultado va a ser ese. Quizá lleguemos con más o menos movimientos, con más o menos años o palabras. Pero el resultado, el final llega y es uno. El mismo que viene siendo.

Asi es que mejor apurar el paso y alcanzarlo rápido. Porque tengo la esperanza de que la condena nos libere.
De que terminemos nuestro acto, esta historia trunca y milenaria.

Y podamos ir en busca, cada uno, de otra, nueva, por inventar o quizá no, pero que no nos deje un sabor amargo de lo que no fue, de lo que no pudo, de lo que no es.

sábado, 11 de septiembre de 2010

y vos, de cuánto estás?

Hoy me cansé. Exijo, quiero saber: cuándo. Estoy cansadísima de conformarme con el tiempo al tiempo, y esas yerbas.

Terminemos con esta farsa. Cuánto tiempo falta para que deje de pensar en vos? Para dejar de querer encontrarte en cada esquina, en cada domingo con mates. En lo qué haces y lo que no y en todos los "si..." posibles ( si estarías conmigo, si hubiera dicho, si hubiera hecho, si hubieras llamado...).

Cuánto? Deberían estar establecidos plazos para que uno pueda transitar esto.


Imagino un libro, que podría titularse "El olvido de la persona amada", en la que uno podría buscas sus plazos de acuerdo a su historia en un índice.


Paso a ejemplificar,

Caso 1: (la persona amada fue) Su pareja durante 4 años, con presentación a las flias, con viajes juntos, con algunas charlas sobre nombres para bebes.
Si usted fue engañado: 12 meses
Si la relación "se desgastó": 5 meses
Si le cortaron: 8 meses - Si se le suma el agravante del factor de lo totalmente inesperado: de 2 a 4 meses más.


Entonces no extrañaría que la siguiente conversación de amigas en un bar no haga alusión a un embarazo, si no a una ruptura amorosa:

B: Cómo estás? me enteré..
L: Entrando en el mes, tengo fecha para Julio que se cumplen los 9 meses.


ESPERO EL LIBRO, les regalo el nombre y a escribir gurues del amor, poetas, locos, escritores, soñadores, ingenieros y quienes correspondan!

domingo, 5 de septiembre de 2010

que NO, que si.

no me gusta el olor a canela, tampoco el anis.
no me gusta dormir con la luz prendida
no me gusta la pobreza
no me gusta como me veo,
no me gusta la ignorancia
Luis Miguel, Riki Martin ni Julio Iglesias, no me gustan.
no me gustan los destiempos.
usar musculosas, ni remeras blancas.
no me gusta abrigarme.
no me gusta el mate dulce ni las aceitunas.
no me gustan mis inseguridades
no me gustan las esperas largas, no me gusta apurarme.
no me gusta el desamor
no me gustan los baños cortos.
no me gustan algunas ausencias.
no megusta tener poco tiempo, no me gustan los paraguas.
la gente que no mira para los costados.
no me gusta perder el colectivo.
no me gusta no ir al piano, ni extrañar a Nacho.
no me gusta el cielo de capital.
los nenes que no saludan, ni los grandes que simulan.
no me gusta la desesperanza, la inacción, la paranoia y la ambición.
los desencuentros, no me gustan.
las faltas de oportunidades
los que dicen que hacen y no hacen.
no me gustan las ausencias en mi cumpleaños.
no me gustan las faltas de respeto, tampoco el protocolo.


Y no me gusta lo que me dijiste ese día.

que SI, que no.

me gustan los mates amargos
me gusta cantar en la ruta y andar descalza
me gusta tocar el piano
me gusta mojarme los días de lluvia y no usar paraguas
descubrir un buen libro y una linda canción
los viajes en el 6 con amigos, me gustan.
los cerros de purmamarca, esa plaza
y el parque de Sarmiento, me gustan.
me gustan las charlas interminables con amigas,
las caminatas nocturnas, los encuentros.
me gustan los fósforos y el olor a espiral.
las historias de mi abuelo, las anécdotas, me gustan.
me gustan todas las risas mezcladas
los caramelos de menta y chocolate, las yapas.
me gustan los abrazos y dormir juntos.
me gusta ir al cine, recitales,
dormir con el ventilador y taparme con la sabana.
me gusta la picada y el asado con amigos.
el helado de banana split y frutos del bosque.
me gusta que no halla nadie cuando llego a casa,
pero me gusta también que alguien me espere cuando llego.
la cerveza, los licuados de banana y los jugos exprimidos en el dpto de Monroe.
me gusta hacerme rodetes y bailar chacarera.
me gusta escribir y viajar.
me gusta imaginar y soñar, me gusta dormir.
me gustan los baños largos, las polleras, las bibliotecas
las miradas complices, andar en bici y jugar con los más chicos.

me gusta tu sonrisa, tus ojos, tus charlas, tus abrazos,
tus mates, tus besos, tus peleas, tus enojos, tu lucha, me gustás.

martes, 31 de agosto de 2010

Ellos

Con uno tengo un mes y también una provincia (o dos), con otro tengo un juego de mesa y una casa (o dos), con el otro tengo la esquina de un barrio, una cena con velas, un asiento de taxi y otro de colectivo.

Pero a ninguno los tengo, ninguno me tiene.

Con uno todos los besos, con otro nunca fueron pero si todas las miradas, con el otro los abrazos.

Y con todos mis miedos, y los de ellos.

Anhelos,esperanzas,apuestas y cobardías. Principios, finales y esperas.

Lo que quedó en intentos, lo que no sé intentó.


A ellos un deseo: que la luna alumbre siempre, siempre más.